El Alcalde

                                                                                                   

   Carta abierta a Puerto del Rosario, hoy y por siempre

 

Estimado/a vecino/a.

Creo firmemente en el principio de que toda sociedad se construye desde la voluntad conjunta de crecer al unísono de un influjo que se proyecta en un futuro siempre mejor de lo conocido. Para ello se precisa de la fortaleza institucional articulada desde la construcción social sobre la que nos asentamos.

Puerto del Rosario es la capital de una isla que debe saberse segura de su evolución socioeconómica, de su relación con un epicentro administrativo focalizado en nuestro municipio, en tanto que punto irradiador de las políticas que articulan nuestro crecimiento.

Puerto del Rosario, independientemente de los diferentes momentos históricos a los que ha tenido que ofrecer respuestas sobre distintos retos en su crecimiento, siempre ha sabido liderar el desarrollo socioeconómico de nuestra isla y, en tanto que capital de la misma, el futuro le reserva un liderazgo que debemos reforzar con la toma de decisiones que determine el progreso y bienestar social de Fuerteventura.

Los retos que hoy afronta Puerto del Rosario son una evidente consecuencia derivada de ese crecimiento, al que los rigores de la demanda ciudadana exigen respuestas certeras y adecuadas en un municipio que concentra casi la mitad de la población isleña. Hay que tener en cuenta que, a pesar de que la naturaleza y el tipo de los servicios públicos suelen ser los mismos que hace veinte años, la evolución social inherente a un mundo interconectado y culturalmente atomizado requiere que la relación entre la institución y el/la vecino/a adopte nuevas formas, sin abandonar la calidez y la cercanía que un ayuntamiento como el nuestro debe reflejar. Entiendo que en ese binomio -contemporáneamente reformista y dimensión humana- debe descansar el horizonte sostenible de Puerto del Rosario.

Ayer fueron la luz, el agua y el transporte; hoy un municipio que debe proyectarse en un futuro próximo que le susurra que cuando María Estrada se asentó aquí hace 225 años nadie pensaba en lo que hoy se atisba desde cada amanecer en Puerto del Rosario.

Estimado vecino/a, quedo a su disposición para tratar de resolver todo aquello que redunde en el interés general del pueblo.

Un afectuoso saludo.

 

Juan Jiménez González

Alcalde-Presidente de Puerto del Rosario